Justo en la entrada del recinto amurallado del castillo se encuentra la Casa de la Juventud, sede de los museos locales.
 
Con el Museo de aperos de labranza y tradiciones populares, creado en 1996 por iniciativa municipal, se ha pretendido reunir una parte considerable del patrimonio etnográfico y cultural del municipio: aperos y herramientas agrícolas, y la  artesanía tradicional o cerámica que recrean los modos de vida en los cortijos y casas de campo en otros tiempos.